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Los inevitables celos del hijo mayor:

enero 24, 2008

Los inevitables celos del hijo mayor:

Como ya sabréis las mamás que tenéis dos o más hijos, ¡muchas veces los celos son inevitables entre nuestros hijos!, ya que la llegada de un hermanito inevitablemente altera el mundo emocional del mayor/es  ( si tenéis más de dos hijos).

Por ello es fundamental intentar  mitigar los celos que generará el nuevo miembro de la familia, para ello os voy a dar algunos consejos que a mi me vinieron de perlas cuando nació mi segundo bebé.

Cuando supe que estaba embarazada se lo comunicamos primeramente a nuestro niño para que el diese la noticia de que iba a tener un hermanito o hermanita, y me ayudo a preparar las cosas del bebé, eligiendo la ropa, juguetes….y le dimos varias opciones de nombres para que  finalmente él eligiese el que más le gustase. Y como estas ideas son validas todas aquellas que se os ocurran, ¡ya que nadie mejor que vosotros conoce  a vuestro/s  hijo/s!.

Os recomiendo que tengáis preparado algún regalito para cuando vuestro segundo  ( tercero…)bebé nazca, ya que el “recién llegado” recibirá muchos regalos  en el hospital y vuestro primer (segundo….) niño seguramente se  podrá sentir celoso.

Y cuando ya estéis en casa, dedicarles un ratito  “en exclusiva” cada día para jugar con él/ella  ¡o simplemente para compartir confidencias!. En definitiva de lo que se trata es que no se sienta desplazado y  sobretodo que se sienta igual de querido que antes.

Si  habéis probado otras cosas y os han funcionado igual de bien que a mi , ¡contárnoslas! .

Vía:  Entrebebes.com

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Como actuar ante los golpes o fracturas:

diciembre 9, 2007

Como actuar ante los golpes o fracturas:

 

Cuando se trata de golpes que no sean importantes, ¡sustos a parte!, para aliviar el dolor y evitar la aparición del antiestético hematoma lo que os recomiendo que hagáis es que  inmediatamente después de que el niño se haya dado el  golpe apliquéis  frío en la zona afectada ( ya sea hielo envuelto en un pañuelo, compresas frías, chorro de agua del grifo, bolsa cerrada de guisantes congelados, etc.).  Ya que el frío ejerce un efecto antiinflamatorio por lo que  tiende a contraer los vasos. Pero al día siguiente deberéis  provocar el efecto contrario, aplicando calor en la zona afectada para activar así la circulación e intentar de esta forma que se reabsorba el hematoma. Bastará para ello con que planchéis  un pañuelo (pero comprobar que no queme) o le pongáis la manta eléctrica, y lo coloquéis  sobre el hematoma hasta que se enfríe o bien pase un ratito. Repite la misma operación un par de veces más. ¡Y listo!.

Cuando haya fractura o tengáis la sospecha, que suele pasar cuando el golpe que se hayan dado  les provoque un  dolor  fuerte que además  aumenta con la movilización, haya inflamación o incluso deformación o no puedan  mover el miembro afectado con normalidad, lo primero que debéis hacer es intentar que el niño no mueva la zona afectada y a continuación quítale la ropa o complementos que le ajusten (zapato, reloj…) e inmoviliza la fractura en la posición en que se encuentra, para evitar mayor dolor.  Y acude inmediatamente al médico de urgencias o al hospital más cercano para que le realicen las pruebas y le den los cuidados necesarias y sobretodo ¡nunca trates de colocar el hueso en su sitio!, ya que podría agravarse la lesión.

 
En cuanto a los golpes en la cabeza, ¡estos son otra historia!, ya que aunque el golpe haya sido pequeño siempre  hay que estar alerta ante la posible pérdida de conocimiento, hemorragia nasal, confusión, salida de líquido por el oído, somnolencia, etc. Sí alguno de estos síntomas aparece acude inmediatamente al  hospital, y  evita  que el niño se duerma, para que puedan valorar la posible  lesión.. Si no presenta estos síntomas, no hace falta ir a Urgencias pero es conveniente  vigilarlo  durante aproximadamente 72 horas, para comprobar que efectivamente todo esta bien.

Mi consejo es que para intentar evitar ¡en lo posible! todo lo anterior coloquéis barreras de seguridad en escaleras, puertas, cunas, …en los sitios donde penséis que hay peligro para el niño, (si pudierais ver mi casa ¡parece un búnker ! ), no dejes al bebé solo en sitios altos como tronas, cambiadores, andadores, desde los que se pueda caer, y sobretodo  enséñales a mirar antes de cruzar, inculcarles  medidas de seguridad ya sea para la bici, patines, piscina….y sobretodo ¡os deseo mucha suerte!, ya que a veces estos golpes son inevitables.  

Vía: Entrebebes.com

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Época de bronquiolitis:

diciembre 5, 2007

Época  de bronquiolitis:

Esta infección vírica alcanza su mayor auge en esta época del año, y  concretamente este año es uno de los “virus estrella” junto a la grastroenteritis aguda . Pero vamos a centrarnos en la bronquiolitis que es una infección que afecta a los bronquios y a todo el  tracto respiratorio; La suele causar un virus (VRS: virus respiratorio sincitial) y se propaga por contacto con las secreciones de alguien que está infectado y que haya tocado al bebé, sus juguetes u otros objetos…, que luego el niño toca y se contagia al tocarse los ojos o la nariz. Esta infección tiene su auge sobre todo en los meses de noviembre a marzo.

Este virus afecta principalmente a lactantes menores de 2 años con una incidencia máxima hacia los 6 meses de edad y  puede dejar  secuelas a los menores de tres meses ( que puede que sean más propensos a sufrir asma de mayores).

La bronquiolitis comienza generalmente con síntomas catarrales, siguiendo a los 2 o 3 días con fiebre o febrícula  acompañados de dificultad respiratoria, tos…. Suelen ser cuadros infecciosos bastante largos  durando  aproximadamente entre 1 y 2 semanas ¡e incluso más tiempo!.

¿Cómo podemos saber si nuestro bebé la tiene? Probablemente la tenga si rechaza las tomas,  tiene una respiración más rápida de lo normal y esta decaído o apenas se mueve. Y podrá parecer ¡que incluso tiene  asma!.

Lo que podemos hacer es fraccionar las tomas, colocar al bebé en posición semiincorporada (colocándole unos cojines debajo del colchón) para que así respire mejor, hacerle lavados nasales con suero fisiológico (con una jeringa, y si os da cosa existen  unos sprays que venden en la farmacia especiales para bebés que son más cómodos de usar y tienen la dosis adecuada de suero) frecuentemente, seguir un tratamiento antitérmico (el que os de vuestro pediatra)… Pero recordar que siempre que se trata de un bebé de menos de un mes debéis acudir al médico sin falta, tanto si come menos de la mitad de las tomas, presenta fiebre (aunque esta sea poca) o tiene gran dificultad respiratoria. Y para los bebés menores de un año os recomiendo que sigáis el mismo protocolo.

¡Ah! y si tenéis más niños en casa extremar las medidas, ¡porque es muy contagioso!. Y no  olvidéis que ante cualquier duda¡ lo mejor es acudir al pediatra, y si esto no es posible, al hospital más cercano!.

Vía: Entrebebes.com

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Virus al ataque

diciembre 3, 2007

“Me han dicho que mi hijo tiene un virus”:

 Si tenéis hijos seguro que en más una ocasión habéis oído esta frase, ya sea de boca de vuestro pedíatra, del pediatra de urgencias… y es que ¡diagnosticar en muchos casos para los pediatras no resulta nada fácil y al final lo acaban haciendo “por exclusión”!.

Las infecciones víricas son las responsables de la mayoría de los procesos febriles que sufren los bebés y niños, sobretodo en los primeros años de vida, cosa que corroboran multitud de rigurosos estudios. Por otro lado, ¡esta fiebre no siempre suele venir sóla! sino que se acompaña de síntomas inespecíficos, como malestar general, catarro, mocos, vómitos…lo cual hace todavía más difícil que los profesionales se arriesguen a dar un diagnostico concreto “a priori” y prefieren esperara a ver como evoluciona o como suelen decir “a ver por donde da la cara este virus”.

¿De qué virus se trata? Es lo que solemos preguntarnos los papás cuando nos pasa lo anterior, y generalmente nos contestan que hay cientos de virus y que muchas veces les resulta imposible distinguir unos de otros sin tener que realizar costosas, complejas, repetidas o incluso dolorosas pruebas para el bebé, y como generalmente estos cuadros son benignos, no merece la pena someter al bebé a estas pruebas a no ser que los síntomas adquieran un cariz más complejo o peligroso.

El consejo que os doy es que en el caso que le diagnostiquen una infección vírica a vuestro hijo, primeramente debéis confiar en el pediatra, pero debéis mantener una actitud de espera vigilante y si en algún momento apareciese algún síntoma nuevo o empeorase el estado general del niño acudieseis cuanto antes a la consulta del pediatra, y si ello no fuera posible (¡porque generalmente se ponen malos los fines de semana!) acercaros al hospital más cercano (entrando por  urgencias) para que valoren si se necesitan tomar medidas adicionales.

Vía: Entrebebes.com

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